River, acorralado: ahora todo depende de Boca para no quedarse afuera de la Libertadores

"Tras un cierre de año caótico, River quedó en el peor escenario posible: su clasificación a la Libertadores 2026 depende exclusivamente de que Boca gane el Clausura. Si el Xeneize falla, el Millonario jugará Sudamericana."
River, contra las cuerdas: su última chance de Libertadores queda en manos de Boca
Lo que parecía un año difícil terminó convirtiéndose en un golpe inesperado para River. Tras quedar eliminado del Clausura y cerrar su actividad oficial 2025, el equipo de Núñez quedó frente al desenlace que nadie quería ver: su ingreso a la Copa Libertadores 2026 depende única y exclusivamente de su eterno rival.
La victoria de Boca ante Argentinos Juniors completó el rompecabezas que terminó por arrinconar al Millonario. Ahora, solo un título del Xeneize podrá liberar el cupo que River necesita para ingresar al repechaje del máximo certamen continental.
Un cierre de año que terminó peor de lo imaginado
River ya estaba fuera de competencia desde su caída ante Racing en el Cilindro, un golpe que dejó al plantel licenciado y sin oportunidades de clasificar por méritos propios. Pero la definición del Clausura abrió un escenario aún más amargo: el club queda condicionado al desempeño del rival de toda la vida.
En Núñez, esperaban que Argentinos —uno de los semifinalistas— pudiera destrabar la situación. Pero el triunfo de Boca cambió todo: ahora, el único que puede darle el boleto al Millonario es justamente quien más incomodidad genera para la hinchada.
El camino que dejó a River sin alternativas
Las combinaciones que podían favorecer a River fueron cayendo una tras otra. Rosario Central quedó eliminado en octavos frente a Estudiantes; Lanús, campeón de la Sudamericana, perdió su chance de volver a consagrarse y liberar un cupo; y el propio River agotó su última vía al perder ante Racing.
Este domingo, Argentinos Juniors se sumó a la lista de equipos que no pudieron darle una mano. Así, todo quedó reducido a un único escenario posible: Boca debe superar las semifinales —ante Racing o Tigre— y luego ganar la final frente a Estudiantes o el ganador de Barracas-Gimnasia.
Un dilema que incomoda a toda la hinchada
Incluso figuras históricas del club, como Leonardo Astrada, reconocieron días atrás que preferirían disputar la Sudamericana antes que ver un título de Boca que habilite a River. Esa tensión se replicó este domingo en cada debate familiar, grupal o en redes: ¿qué es peor, ver a Boca campeón o quedarse fuera de la Libertadores?
El final del año deja a River atrapado en un dilema que parecía imposible hace unos meses: o se resigna a jugar la Copa Sudamericana, o deberá ver cómo Boca celebra y, paradójicamente, le abre la puerta al certamen más importante del continente.
El 2025 se despide con un sabor más amargo del esperado en Núñez. Y la resolución final, lejos de depender del propio rendimiento, queda en manos del rival más incómodo.

